 La superficie cultivada con transgénicos en Europa cae un 10% Amigos de la Tierra Internacional, coincidiendo con la publicación de los datos sobre cultivos transgénicos a nivel global de la industria, demuestra en un nuevo informe que los argumentos sobre la supuesta capacidad de los cultivos modificados genéticamente para combatir el cambio climático son exágerados y totalmente prematuros [1] El informe “¿Quién se Beneficia de los Cultivos Transgénicos?” examina la realidad de esas afirmaciones y demuestra que en realidad los cultivos transgénicos están incrementando las emisiones de carbono y no están ayudando a solucionar los problemas de hambre en el mundo.
Esto se debe a que los cultivos transgénicos son responsables de
espectaculares aumentos en el uso de pesticidas, tanto en EEUU como en
América Latina, intensificando el uso de combustibles fósiles. El
cultivo de soja transgénica para alimentar la ganadería industrial está
contribuyendo en gran manera a la deforestación en América del Sur. [2]
El informe muestra también que los cultivos transgénicos siguen
confinados a menos de un 3% de la superficie agrícola mundial y que más
del 99% de estas cosechas se destinan a alimentar animales y a producir
agrocombustibles (también conocidos como biocombustibles), y no a
alimentación.
Las graves preocupaciones sobre los impactos negativos de los cultivos
transgénicos implican que muchos gobiernos son todavía prudentes en su
adopción. India, por ejemplo, ha aprobado recientemente una moratoria
al cultivo de berenjena transgénica debido a los riesgos sobre la
salud, el medio ambiente y sus impactos socio-económicos.
En Europa, la superficie cultivada con transgénicos ha caído por quinto
año consecutivo, con una reducción superior al 10% respecto a 2008.
Este dato refleja la firme oposición social y la preocupación política
por los impactos negativos de los cultivos modificados genéticamente.
En 2009, Alemania se convirtió en el sexto país de la UE en prohibir el
cultivo de maíz transgénico, con lo que la superficie cultivada con
transgénicos en Europa supone menos del 0,5% de la superficie agraria.
El único país de la UE que cultiva transgénicos a gran escala es España
[3].
David Sánchez, Responsable de Agricultura y Alimentación de Amigos de
la Tierra España afirmó: “Nuestro país debería seguir el ejemplo de
Francia o Alemania, y prohibir el cultivo de transgénicos en base al
principio de precaución. Sin embargo, el Gobierno español sigue
priorizando los intereses de unas pocas multinacionales frente a la
defensa de los derechos de los consumidores y del medio ambiente,
perjudicando los modelos de agricultura que nos pueden ayudar a
afrontar el desafío del cambio climático, como la agricultura
ecológica.”
A pesar de varias décadas de investigación, en gran parte con dinero
público, no hay todavía ni un solo cultivo transgénico comercializado
que incremente los rendimientos, sea tolerante a la sequía o a la
salinidad, mejore las propiedades nutricionales o cualquier otro de los
supuestos beneficios publicitados por las multinacionales de la
biotecnología agraria [4]
Pero además los cultivos transgénicos están perjudicando el desarrollo
de verdaderas soluciones para la crisis alimentaria y la crisis
climática. Absorben financiación que podría ir dedicado a soluciones
reales e impide el acceso de los campesinos a las semillas y al
conocimiento. Los métodos agroecológicos y el conocimiento tradicional
han sido identificados por multitud de instituciones internacionales
como la clave para afrontar los desafíos climáticos y alimentarios [5]
Martín Drago, coordinador de la campaña de agricultura y alimentación
de Amigos de la Tierra Internacional afirmó: “Los cultivos transgénicos
están siendo promocionados como la solución al cambio climático, cuando
en realidad están destruyendo bosques, empeorando las condiciones de
los agricultores e incrementando las emisiones de efecto invernadero.
La realidad demuestra que la agricultura transgénica no es precisamente
la historia de un éxito. Los pequeños campesinos de todo el mundo están
ya utilizando métodos respetuosos con el medio ambiente para
alimentarse y contribuyendo a “enfriar” el planeta. Estos son los
métodos que deben ser apoyados en vez de la agricultura transgénica,
destructiva desde un punto de vista social y ambiental”
Para más información
Prensa de Amigos de la Tierra: Teresa Rodríguez, 680 936 327.
David Sánchez Carpio, Responsable de Agricultura y Alimentación de Amigos de la Tierra España. 913069921 – 691471389
Kirtana Chandrasekaran, portavoz de Amigos de la Tierra Europa:
Tel: +44 (0) 20 7566 1669 and +44 (0) 79619 86956 (Móvil del Reino Unido)
Para más información sobre la cadena de destrucción que va desde las
explotaciones ganaderas industriales en Europa hasta la deforestación
por la soja transgénica en América Latina, ver::
Notas
[1] El lanzamiento del informe de Amigos de la Tierra Internacional
coincide con el informe anual “Global Status of Commercialized Biotech”
del Servicio Internacional para la Adquisición de Aplicaciones de
Agro-biotecnologias (ISAAA en sus siglas en inglés), una organización
financiada por la industria, que promueve los cultivos transgénicos
como la solución al hambre y la pobreza.
Informe “¿Quién se beneficia de los cultivos transgénicos?
http://www.foeeurope.org/GMOs/Who_Benefits/who_benefits_full_report_2010.pdf
[2] Datos recientes del Departamento de Agricultura de EEUU han
demostrado que, en 2008, los cultivos transgénicos han necesitado un
26% más de pesticidas por hectárea que las variedades convencionales.
Un estudio de 2007 del Gobierno de Brasil comprobó que el uso de
glifosato se incrementó en un 80% entre 2000 y 2005, tras la
introducción en este país de la soja transgénica. En Argentina, más de
doscientas mil hectáreas de bosque primario desaparecen cada año,
debido principalmente a la expansión del cultivo de soja transgénica.
[3] El único cultivo transgénicos autorizado en la UE es el maíz MON810
de Monsanto. Austria, Francia, Grecia, Hungría, Polonia y Alemania han
prohibido su cultivo por sus impactos e incertidumbres sobre el medio
ambiente y la salud.
[4] El 99% de la agricultura biotecnológica consiste en cuatro cultivos
con tan solo dos rasgos: tolerancia a herbicida y resistencia a
insectos.
[5] PNUMA, 2008 Agricultura Orgánica y Seguridad Alimentaria en África
IAASTD, 2008 Agricultura en la Encrucijada, principales conclusiones
|