 VIDA AMOR DE PAZ prensalibre.com. El viernes último se firmó la
ampliación del contrato petrolero 2-85 por 15 largos años, lo que
implica la prórroga de explotación del crudo en un área protegida como
el Parque Nacional Laguna del Tigre y el Biotopo Laguna del Tigre-Río
Escondido, por lo que me permito hacer una comparación.
En el Parque Natural Yasuni-ITT, de la Amazonía de Ecuador, también se
encontraron más de 900 millones de barriles de petróleo. Dada la
necesidad de incrementar la economía de Ecuador, se puede comprender
que el director de Petroecuador estuviese interesado en su eventual
explotación y que el ministro de Economía de ese país recordara el
papel central que su extracción significaría.
Sin embargo; Alberto Acosta, el ministro de Energía y Minas, adoptó una posición arriesgada y pidió que Petroecuador renunciase a dichos proyectos petroleros en el área, pues consideró que el respeto al medioambiente era central. Tuvo presiones y se le intentó“comprar”, para que cambiase de decisión, y entre los argumentos, estaba el papel que podría tener ese petróleo en el alivio de la pobreza, pero Acosta se mantuvo firme, ya que sabía que debían preparar al país para una economía pospetrolera, especialmente frente al calentamiento global.
Lo que se generó posteriormente fue una iniciativa que ha recibido el apoyo de varios países desarrollados para dejar de explotar el crudo, a cambio de una compensación monetaria de la comunidad internacional. Ahora, en vez de vender US$6 mil 979 millones de crudo recibirán US$7 mil 236 millones por intereses “a perpetuidad”, por no explotar el petróleo.
Hace días, Álvaro Colom recibió una carta del senador Frank Schwabe y un grupo de legisladores alemanes en la que le proponían algo similar para el Parque Nacional Laguna del Tigre y sugerían no ampliar el contrato petrolero 2-85, y si lo hacía, que fuese solo por 2 años, mientras daba tiempo para concretar la oferta económica. Por lo visto tuvo oídos sordos. ¿Acaso solo los ecuatorianos y alemanes comprenden que el crudo tiene un tiempo de vida, pero el valor de un Humedal es invaluable?
Con una oferta así, hubiésemos tenido una compensación económica para la posteridad. Por ende, si la justificación era por aliviar la pobreza, no se comprende. Lo que se ha firmado es ilegal, contraviene varias leyes ambientales y lesiona los intereses del Estado. ¡Qué débil será nuestra voz este año en la COP 16 de cambio climático! Guatemala pareciera preferir ser objeto de demandas internacionales, pues somos parte del tratado de libre comercio Cafta-DR, que nos exige altos niveles de protección ambiental en sitios Ramsar. Por ello, señor presidente, usted le debe una explicación al pueblo de Guatemala, especialmente porque hablamos de un patrimonio de la humanidad, y algún día la historia y el mundo le juzgarán.
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